miércoles, 17 de enero de 2018

CUATRO PLANETAS DEL SISTEMA SOLAR QUE NO SALEN EN LOS LIBROS

Hoy te vamos a hablar de 4 planetas del Sistema Solar que no salen en los libros de texto. Seguro que cuando ibas al colegio aprendiste a localizar Venus o Júpiter en el firmamento. También te enseñarían en tiempos pasados que nuestra estrella estaba rodeada de nueve cuerpos celestes que giraban en torno a ella, aunque hace unos años quitaron tal privilegio a Plutón, dejándole con la denominación de planeta enano. Y precisamente de estos objetos celestes vamos a hablar en esta ocasión, pues no es el único de su especie que gira en torno al Sol.

4. Ceres

En nuestra lista de planetas enanos que giran en torno al astro rey, comenzamos con Ceres. Es el más pequeño de cuantos conforman la pléyade que giran alrededor de nuestro Sol. Fue descubierto en 1801 por Giuseppe Piazzi y recibió su nombre en honor a la diosa romana de la agricultura, que también se encarga de la fecundidad y las cosechas.
Hasta 2006, cuando la Unión de Astronómica Internacional creó la categoría de planeta enano, Ceres era considerado como un simple asteroide. Sin embargo, hoy día ha cambiado su estado, situándose en el cinturón de asteroides que separa Júpiter de Marte.

3. Eris

El más grande de todos los planetas enanos que orbitan en torno al Sol, supera en tamaño incluso a Plutón. A Eris lo encontramos bastante más alejado que Ceres. En concreto, se ubica en el Cinturón de Kuiper, llevado hasta allí por interacciones gravitatorias con Neptuno en plena época de formación del Sistema Solar, millones de años atrás.

Además, Eris tiene un satélite que gira en torno a él, llamado Disnomia. Por este motivo y por su tamaño llegó a ser considerado como un décimo cuerpo celeste e incluso el mítico Planeta X, que orbitaba más allá de Plutón.

2. Makemake

El tercer planeta enano del que nos hacemos eco es Makemake. Igual que Eris, también se encuentra en el Cinturón de Kuiper, aunque este es de menor tamaño y no tiene satélites.
Recibe su nombre por el dios rapanui Make-Make y en su superficie se encuentra metano y etano y congelados.

1. Haumea

También en el Cinturón de Kuiper encontramos el planeta enano más pequeño de todo el Sistema Solar. En este caso, su nombre lo recibe por la diosa hawaiana de la natalidad, Haumea.
Aún no se ha podido observar directamente, aunque por sus curvaturas lumínicas se cree que tiene forma de elipse. Además, presenta una gran mancha roja en su superficie y es muy brillante.


Como puedes ver, no todos los planetas del Sistema Solar acaban con Plutón. Aún queda mucho por descubrir en nuestro vecindario galáctico.

PUBLICADO POR: PEDRO GONZALEZ NUÑEZ

LA GALAXIA MÁS ALEJADA DE LA VÍA LÁCTEA CONOCIDA HASTA LA FECHA

Científicos de Estados Unidos, Holanda y Gran Bretaña han encontrado la galaxia más alejada de la Vía Láctea hasta la fecha. Está a más de 13 000 millones de años luz de distancia de nuestro sistema solar y ha recibido el nombre de EGS – zs8 – 1. Sus descubridores han logrado medirla con bastante exactitud, y la consideran extraordinariamente luminosa. Para ello, han usado uno de los telescopios Keck ubicados en Mauna Kea, en la isla de Hawái.

¿Puedes imaginar lo que sería viajar ahora mismo hasta esta galaxia? Cabe la posibilidad de que ya no exista, dado que la luz que estamos recibiendo ahora en la Tierra salió de allí hace más de 13 000 millones de años, por lo que aún usando un agujero de gusano (en caso de que sea real su existencia y tuviésemos la tecnología para utilizarlos), podríamos llegar allí y encontrar el vacío, dada la expansión del universo y la virulencia del cosmos.

Por lo que se ha analizado de EGS–zs8–1, la luz que nos llega de la galaxia tuvo un origen muy cercano al Big Bang. Según los científicos, este hecho tuvo lugar unos 670 millones de años después de la gran explosión, considerando que el universo tal como se conoce hoy día cuenta con unos 13 800 millones de años, según se diagnosticó a través de las investigaciones con el telescopio europeo Planck. Así pues, podría decirse que estamos muy cerca del nacimiento del cosmos.

Según informa Pascal Oesch, líder del estudio, el universo tenía un 5% de la edad actual. Es más, esta galaxia contaba con una masa de más del 15% de la Vía Láctea, formando estrellas a un ritmo 80 veces superior a la nuestra. Era un momento de actividad frenética.

Con este descubrimiento, se bate el récord de la galaxia más antigua conocida. Este correspondía a unos 697 millones de años tras la explosión del Big Bang, siendo superado en unos 30 millones con EGS – zs8 – 1. No obstante, se une al selecto grupo de ellas que se han localizado en los orígenes primigenios del universo, acercándonos cada vez más al origen del mismo.


Según los científicos, las galaxias más antiguas que existen en el universo se debieron formar unos 200 o 300 millones de años tras la gran explosión del Big Bang, por lo que aún queda un largo trecho hasta dar con ellas, y quien sabe, tal vez incluso con la sopa primigenia algún día antes de la gran expansión universal.



PUBLICADO POR: PEDRO GONZALEZ NUÑEZ

TRES DE LAS GALAXIAS MÁS EXTRAÑAS DEL UNIVERSO

En nuestro afán por acercar la astronomía a todo el mundo interesado y conocer más sobre la inmensidad del universo y las maravillas que esconde, hemos rebuscado por la red y por el oscuro cielo nocturno para encontrar 3 de las galaxias más extrañas de universo, vamos a conocerlas.


¿Qué es una galaxia?


Por si hay algún profano en la materia, decir que una galaxia es un enorme cúmulo de estrellas que, gracias a la fuerza gravitaria que ejercen unas sobre otras, tienden a agruparse. En el caso de la Tierra y el Sistema Solar, nos encontramos en los aledaños de la Vía Láctea, una galaxia en forma de espiral, que es bastante común por todo el universo conocido.

La vida tal como la conocemos en nuestro planeta es posible dado que nos encontramos en un brazo alejado de la Vía Láctea, a millones de años luz del núcleo. En pleno centro de una galaxia hay tal concentración de estrellas que la fuerza gravitacional que ejercen unas sobre otras hacen que la presión sea enorme, por lo que la existencia tal como la conocemos es imposible.

Comenzamos ya con nuestro repaso por algunas de las galaxias más peculiares que hay en el universo observado deteniendo la mirada en NGC 474. En este caso, el cúmulo es tan extraño que los astrónomos no han conseguido descifrar qué ha podido crear esta forma tan inusual.

Por un lado, hay científicos que esgrimen la teoría de que la forma es debida a remanentes de pequeñas galaxias que han sido absorbidas por NGC 474. Otra tendencia científica opina que la forma ha podido ser debida a las interacciones con la galaxia que se observa tras ella, y la cual lleva rumbo de colisión con NGC 474.
Y es que, de la misma forma que las estrellas tienden a agruparse, las galaxias hacen lo mismo, formando inmensos cúmulos para los cuales no tenemos un número a la hora de imaginar o contabilizar la distancia o las estrellas que las habitan.


Vamos ahora con otro peculiar rincón del universo, la Galaxia Sombrero. Adivina de dónde le viene el nombre. A día de hoy, los científicos no son capaces de explicar cómo se han podido formar esos anillos concéntricos de estrellas en torno a un gigantesco cúmulo interior.

Acabamos nuestro repaso en NGC 2936, también conocida con el simpático nombre de la Galaxia Marsopa. No obstante, hay que decir que se parece a un delfín o un pingüino cuidando de su huevo.
Sean cuales sean las teorías sobre su forma, en realidad es el resultado de dos galaxias, la conocida como NGC 2936 y otra llamada Arp 142. En algo más de un billón de años se convertirán en una sola.



PUBLICADO POR: PEDRO GONZALEZ NUÑEZ

LA TEORÍA DEL BIG BANG


La teoría del Big Bang es una teoría que dice que el universo nació hace aproximadamente 14 mil millones años de un único punto que estaba contenido en el espacio, y que a partir de ahí el universo se expande continuamente. A esta conclusión llegó Edwin Hubble en 1929, al observar que la Vía Láctea se alejaba de nosotros a una velocidad proporcional a la distancia que mantenía con la Tierra.

¿Cómo nació el universo?
Los astrónomos combinan modelos matemáticos y observaciones para hacer teorías que expliquen cómo fue que surgió el universo. En la teoría del Big Bang se incluyen otras teorías, como la de la relatividad de Einstein y teorías estándar de partículas fundamentales.

Uno de los objetivos actuales de la investigación es saber si el universo seguirá creciendo o algún día parará y colapsará, algo que se le conoce como el Big Crunch.

Si miráramos el universo un segundo después del Big Bang, veríamos un mar de neutrones, protones, electrones, positrones, fotones y neutrinos a alta temperatura. A medida que pasa el tiempo, el universo se va enfriando hasta conseguir que se formen átomos neutros. El universo pasó de opaco a transparente debido a la acción de los fotones.

El universo es plano, es decir, que en la geometría del espacio se cumplen las reglas de la geometría euclidiana: las líneas paralelas no se encuentran, relación de círculo-circunferencia y diámetro del pi. Además, el universo es muy homogéneo respecto a temperatura. Esto podría deberse a que, en el momento inmediatamente después del Big Bang, el universo experimentó la inflación, una explosión de expansión en la que había un montón de energía inestable que se habría distribuido de manera desigual en el espacio.

Otro dato curioso es que se ha observado recientemente, que no solo el universo no está desacelerando su crecimiento, sino que lo está acelerando.

¿El Big Bang es la única teoría?
La teoría del Big Bang no es la única teoría del origen del universo, sino más bien la más popular. Uno de las más conocidas es la creada por el físico Robert Gentry, en el que explica su modelo basándose en los defectos de la teoría del Big Bang.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que en la cosmogonía, la ciencia y Dios parecen encontrarse: dado que la creación fue un evento sobrenatural, vale la pena preguntarse si existe algo más allá de los natural.


PUBLICADO POR:LUCIA VAZQUEZ

UNIVERSO

El universo es la totalidad del espacio y del tiempo, de todas las formas de la materia, la energía, el impulso, las leyes y constantes físicas que las gobiernan. Sin embargo, el término también se utiliza en sentidos contextuales ligeramente diferentes y alude a conceptos como cosmosmundo o naturaleza.1​ Su estudio, en las mayores escalas, es el objeto de la cosmología, disciplina basada en la astronomía y la física, en la cual se describen todos los aspectos de este universo con sus fenómenos.

La ciencia modeliza el universo como un sistema cerrado que contiene energía y materia adscritas al espacio-tiempo y que se rige fundamentalmente por principios causales. Basándose en observaciones del universo observable, los físicos intentan describir el continuo espacio-tiempo en que nos encontramos, junto con toda la materia y energía existentes en él.
Los experimentos sugieren que el universo se ha regido por las mismas leyes físicas, constantes a lo largo de su extensión e historia. Es homogéneo e isotrópico. La fuerza dominante en distancias cósmicas es la gravedad, y la relatividad general es actualmente la teoría más exacta para describirla. Las otras tres fuerzas fundamentales, y las partículas en las que actúan, son descritas por el modelo estándar.

El universo tiene por lo menos tres dimensiones de espacio y una de tiempo, aunque experimentalmente no se pueden descartar dimensiones adicionales. El espacio-tiempo parece estar conectado de forma sencilla, y el espacio tiene una curvatura media muy pequeña o incluso nula, de manera que la geometría euclidiana es, como norma general, exacta en todo el universo.

La teoría actualmente más aceptada sobre la formación del universo, fue teorizada por el canónigo belga Lemaître, a partir de las ecuaciones de Albert Einstein. Lemaitre concluyó (en oposición a lo que pensaba Einstein), que el universo no era estacionario, que el universo tenía un origen. Es el modelo del Big Bang, que describe la expansión del espacio-tiempo a partir de una singularidad espaciotemporal. El universo experimentó un rápido periodo de inflación cósmica que arrasó todas las irregularidades iniciales. A partir de entonces el universo se expandió y se convirtió en estable, más frío y menos denso. Las variaciones menores en la distribución de la masa dieron como resultado la segregación fractal en porciones, que se encuentran en el universo actual como cúmulos de galaxias.
Las observaciones astronómicas indican que el universo tiene una edad de 13 730±120 millones de años (entre 13 610 y 13 850 millones de años) y por lo menos 93 000 millones de años luz de extensión.

Debido a que, según la teoría de la relatividad especial, la materia no puede moverse a una velocidad superior a la velocidad de la luz, puede parecer paradójico que dos objetos del universo puedan haberse separado 93 000 millones de años luz en un tiempo de únicamente 13 000 millones de años; sin embargo, esta separación no entra en conflicto con la teoría de la relatividad general, ya que esta solo afecta al movimiento en el espacio, pero no al espacio mismo, que puede extenderse a un ritmo superior, no limitado por la velocidad de la luz. Por lo tanto, dos galaxias pueden separarse una de la otra más rápidamente que la velocidad de la luz si es el espacio entre ellas el que se dilata.

Observaciones recientes han demostrado que esta expansión se está acelerando, y que la mayor parte de la materia y la energíaen el universo son las denominadas materia oscura y energía oscura, la materia ordinaria (barionica), solo representaría algo más del 5 % del total.3
Las mediciones sobre la distribución espacial y el desplazamiento hacia el rojo (redshift) de galaxias distantes, la radiación cósmica de fondo de microondas, y los porcentajes relativos de los elementos químicos más ligeros, apoyan la teoría de la expansión del espacio, y más en general, la teoría del Big Bang, que propone que el universo en sí se creó en un momento específico en el pasado.

En cuanto a su destino final, las pruebas actuales parecen apoyar las teorías de la expansión permanente del universo (Big FreezeBig Rip, Gran Desgarro), que nos indica que la expansión misma del espacio, provocará que llegará un punto en que los átomos mismos se separarán en partículas subatómicas. Otros futuros posibles que se barajaron, especulaban que la materia oscura podría ejercer la fuerza de gravedad suficiente para detener la expansión y hacer que toda la materia se comprima nuevamente; algo a lo que los científicos denominan el Big Crunch o la Gran Implosión, pero las últimas observaciones van en la dirección del gran desgarro.